PLACENTOFAGIA: práctica de consumir la placenta tras el parto.
La composición bioquímica de la placenta incluye proteínas, lípidos, carbohidratos, minerales (como hierro y selenio), vitaminas y colesterol. Además, contiene una amplia variedad de hormonas peptídicas, como la gonadotropina coriónica humana (hCG), la lactógeno placentario humano (hPL), y la hormona de crecimiento placentaria (hPGH), entre otras, que son secretadas principalmente por el sincitiotrofoblasto.[1-3]
¿Es una buena idea?
Comer la placenta después del parto se considera perjudicial. Actualmente, no hay evidencia científica sólida que respalde los supuestos beneficios clínicos de la placentofagia en humanos. Los posibles efectos positivos, como el aumento del bienestar emocional, la mejora de la energía o la prevención de la depresión posparto, se sustentan únicamente en relatos anecdóticos y encuestas informadas por las mismas personas, sin estudios rigurosos que los respalden [4-8].
Entre los riesgos documentados se encuentran la contaminación bacteriana y la transmisión de patógenos, como el Streptococcus del grupo B. Se han reportado casos de sepsis neonatal relacionados con el consumo de cápsulas de placenta contaminadas, y actualmente no hay un proceso estandarizado ni regulado que garantice la seguridad en su preparación [4][9].
A pesar de que algunas mujeres optan por la placentofagia por motivos de salud o bienestar, es fundamental que los profesionales de la salud desaconsejen esta práctica y proporcionen alternativas basadas en evidencia para la recuperación después del parto y el manejo del estado emocional [4][7][10-11].
Como nutricionista, mi compromiso es ofrecer información basada en la evidencia y fomentar prácticas que favorezcan la salud y el bienestar.
La controversia en torno a la placentofagia ilustra la necesidad de un enfoque crítico hacia las tendencias y prácticas alimenticias. Es crucial que prioricemos la seguridad y la eficacia en nuestras recomendaciones.
Cada día tenemos la oportunidad de educar a las personas para que tomen decisiones informadas sobre su salud. Abogando por alternativas respaldadas científicamente, ayudamos no solo a mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes, sino también a construir una cultura de salud que valore la evidencia y el conocimiento.
Con el compromiso de cuidar de ti. Yolanda
Bibliografía:
1. The Endocrine Function of Human Placenta: An Overview. Reproductive Biomedicine Online. 2016. Costa MA.
2.Secretion of Placental Peptide Hormones: Functions and Trafficking. Frontiers in Endocrinology. 2025. Ahmadi SM, Perez ML, Guardia CM.New
3.Nutritional Composition and Heavy Metal Content of the Human Placenta. Placenta. 2017. Chang S, Lodico L, Williams Z.
4. Human Placentophagy: A Review. American Journal of Obstetrics and Gynecology. 2018. Farr A, Chervenak FA, McCullough LB, Baergen RN, Grünebaum A.
5.Consumption of the Placenta in the Postpartum Period. Journal of Obstetric, Gynecologic, and Neonatal Nursing : JOGNN. 2016. Hayes EH.
6.Placentophagy: Therapeutic Miracle or Myth?. Archives of Women’s Mental Health. 2015. Coyle CW, Hulse KE, Wisner KL, Driscoll KE, Clark CT.
7. Understanding Placentophagy. Journal of Obstetric, Gynecologic, and Neonatal Nursing : JOGNN. 2019. Stanley C, Baillargeon A, Selk A.
8. No. 378-Placentophagy. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada : JOGC = Journal d’Obstetrique Et Gynecologie Du Canada : JOGC. 2019. Elwood C, Money D, van Schalkwyk J, et al.
9. Risks of Infectious Diseases in Newborns Exposed to Alternative Perinatal Practices. Pediatrics. 2022. Nolt D, O’Leary ST, Aucott SW.Guideline
10. Placentophagy Among Women Planning Community Births in the United States: Frequency, Rationale, and Associated Neonatal Outcomes. Birth. 2018. Benyshek DC, Cheyney M, Brown J, Bovbjerg ML.
11. Perspectives From Patients and Healthcare Providers on the Practice of Maternal Placentophagy. Journal of Alternative and Complementary Medicine. 2017. Schuette SA, Brown KM, Cuthbert DA, et al.
12. Exploring Placentophagy in Humans: Problems and Recommendations. Journal of Midwifery & Women’s Health. 2015. Marraccini ME, Gorman KS.
Elegir comida real puede hacernos sentir diferentes. ¿Es eso realmente negativo? Es interesante notar que, en ocasiones, cuando alguien decide […]
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.